viernes, 19 de octubre de 2012

"Yo alabaré el nombre de Yahvéh"


Después de mucho tiempo sin escribir, vuelvo a retomar este blog e invito a mi amigos y contactos a que lean y comenten.

Dice un viejo canto hasídico "Alégrense y regocígense en la palabra del Eterno". Estos últimos meses me vivido muchas experiencias que me han llevado de vuelta a la Palabra Divina, esa que nunca pasa de moda y que siempre está a la mano para orientarnos y ofrecernos su seguro apoyo. Alegrarse en ella significa interiorizarla y vivirla; regocijarse en ella significa llevarla a la práctica en toda circunstancia. No es fácil, definitivamente, pero si se trabaja a diario con paciencia y constancia, indudablemente que ocurrirán cosas sorprendentes y muchos nos dirán "Te hemos observado y tienes algo especial. Dinos de qué se trata". Entonces podremos dar testimonio con nuestra boca y éste no se quebrará, porque ya tiene el soporte del ejemplo.

martes, 3 de julio de 2012

Todo es cuestión de querer hacerlo.

Definitivamente no es fácil bajar la cabeza y reconocer que uno no se las sabe todas. Sin embargo, el hombre o la mujer que desea agradar a Dios debe hacer esta confesión para abandonarse por completo en Sus manos. Cuando reconocemos nuestra pequeñez, Dios se encargas de enaltecernos conforme a Su Voluntad y nos muestra que dependemos tanto de El como de otras personas para cumplir a cabalidad la misión que se nos ha encomendado.

sábado, 9 de junio de 2012

CADA DÍA CON SU AFÁN


¡Cuántas veces nos hemos angustiado por el porvenir! Nos atemoriza desconocer lo que vendrá en un futuro, sea cercano o lejano, lo que evidentemente afecta nuestra conducta presente. ¿Qué podemos hacer? ¿Es absolutamente necesario o imperante el preocuparnos por algo que tampoco sabemos si sucederá como lo creemos? La cuestión de por sí es interesante de analizar, pero aquí lo llamativo es que, a pesar de que nos angustiemos y nos quebremos la cabeza con mil y una situaciones hipotéticas, no agregaremos más días a nuestro calendario, pero sí puede que restemos unos cuantos: el estrés es el mal de los tiempos modernos y mata lenta y silenciosamente. Sólo nos queda una opción: ocuparnos del hoy. Recorrer un kilómetro al día del camino que se nos designó. Sólo así la vida se hace más llevadera.

martes, 5 de junio de 2012

"TU FE TE HA SALVADO" (Marcos 5:34)

Dice una vieja canción católica: "Una mirada de fe es la que puede salvar al pecador" y, efectivamente, es la fe ese poder misterioso que puede convertirnos en triunfadores en medio de un mundo cada vez más oscuro y revuelto. Evidentemente no es nada fácil ser una persona de fe en medio de tanto materialismo, porque se lucha contra la lógica y la razón de la "mayoría". Pero se tiene el ejemplo de Abraham, quien hizo caso a la voz de Yahvéh sin cuestionarle, a pesar de lo que significaba para él (Génesis 22:1-18); el de Sara, quien vio cumplidas sus bendiciones a pesar de reírse de lo que le dijo un mensajero de Dios (Génesis 18:9-14; 21:1-13) y el de Rahab, una prostituta que ayudó a los exploradores hebreos durante su reconocimiento de la tierra prometida (Josué 2:9-21; 6:22-25). En los tres casos, las probabilidades de éxito eran mínimas, pero Dios no faltó a Su Palabra y les concedió lo que su corazón deseaba.

SÍ SE PUEDE.

A veces nuestras fuerzas no bastan para seguir adelante en el camino. Cedemos al cansancio, a la duda, a la angustia y no llegamos a la mitad del camino siquiera. Sin embargo, cuando pedimos a Dios en oración, con fe y esperanza, que nos ayude a cumplir la jornada, nos llenamos de fuerza y logramos nuestro cometido. No es fácil, pero podemos lograrlo a diario. Sólo basta un poco de amor y dedicación.

sábado, 2 de junio de 2012


Un nuevo comienzo...

Hoy comienzo una nueva vida...
Hoy mudaré mi viejo pellejo que ha sufrido durante tanto tiempo las contusiones del fracaso y las heridas de la mediocridad.
Hoy nazco de nuevo y mi lugar de nacimiento es una viña donde hay fruto para todos.
Hoy comienzo una nueva vida.
Y me hago un solemne juramento de que nada retardará el crecimiento de mi nueva vida.
Hoy mi viejo pellejo se ha vuelto como polvo.Caminaré erguido entre los hombres y no me reconocerán, porque hoy soy un nuevo hombre, con una nueva vida.

(Tomado de "El Vendedor más grade del mundo" de Og Mandino).